sábado, 12 de enero de 2013

J. LAURENT Y SUS FOTOGRAFÍAS DE PORTUGALETE TOMADAS EN LOS AÑOS 60 DEL SIGLO XIX.



J. Laurent Minier fue en vida un precursor del nuevo invento de la fotografía. 

Nacido en Francia en 1816, dedicó toda su vida al mundo de la imagen, inmortalizando miles de personajes de su tiempo así como rincones de toda la península que gracias a ello son conocidos hoy en día.

Laurent se asienta en España en 1843 trabajando en diversos oficios hasta 1855, año en el que comienza su interés por la fotografía.  A partir de este año comienza su inmersión en este mundo, montando un pequeño estudio en la carrera de San Jerónimo de Madrid.



Retrata a los prohombres de su tiempo, edificios, barcos o poblaciones, convirtiéndose con el tiempo en el fotógrafo oficial de la corte.

Se dedica a viajar por toda España retratando con su cámara miles de ciudadanos contemporáneos, oficios, paisajes. Todo lo que resulta de interés lo recogerá con su cámara, revelando sus negativos de cristal en un laboratorio ambulante tirado por un burro.




En uno de estos viajes recala en Portugalete, conservándose al menos dos instantáneas en las que se pueden apreciar diversos rincones de nuestra localidad. En una de las mismas, ampliamente reproducida, se puede observar la villa portugaluja desde los arenales de Sestao mientras en la otra, tras la toma de una imagen de la playa de Las Arenas, se puede apreciar con toda nitidez parte del arbolado que poseía Portugalete en la actual zona de Abaro, las pocas edificaciones levantas en las cercanías de la playa o la desaparecida Torre Coronel.

Se cree que estas instantáneas pudieron ser tomadas en 1864, aunque salieron al mercado en 1867 en uno de los frecuentes álbumes que ponía a la venta de sus trabajos.




En esta entrada acerco las dos imágenes, tanto la de la vista general de Portugalete desde Sestao como la vista de la playa de Las Arenas.

Como se puede observar, las dos imágenes que acerco al blog son reproducciones de dos de las originales realizadas por Laurent  y que se pusieron a la venta en la década de los años 60 del pasado siglo XIX.

Hasta la fecha, estas dos fotografías pueden ser consideradas las más antiguas de las que se tienen constancia.

Espero que la entrada guste y hasta la próxima.   
     

viernes, 11 de enero de 2013

SUBMARINO DE BOLSILLO BERMÚDEZ, NAVE CONSTRUIDA EN PORTUGALETE EN LOS AÑOS 50 DEL PASADO SIGLO.



Durante décadas buena parte de la industria portugaluja fue un referente dentro de los distintos campos de influencia en los que se movían las mismas.

De nuestra villa salían grandes grúas que se encuentran repartidas por los puertos de medio mundo, piezas de fundición que forman parte de importantes conglomerados mecánicos o aceites y harinas que han alimentado a muchos jarrilleros sin saber que la procedencia de los mismos se encontraba a unos metros de distancia de sus domicilios.




Hoy acerco al blog una construcción realizada en nuestra localidad y que fue ampliamente comentada durante los años 50 del pasado siglo.

Me refiero a la construcción de un submarino de bolsillo que fue bautizado con el nombre de “Bermúdez” en honor de su inventor.

Este novedoso medio de transporte fue construido en unos talleres de nombre “Talleres Ban” que se encontraban en las inmediaciones de donde está  hoy en día la farmacia de la calle Carlos VII.




El submarino Bermúdez tenía unas características de 6,55 metros de eslora por 2,55 metros de manga y  1,95 metros de puntal. El peso se acercaba a las 3,5 toneladas invirtiéndose en su construcción 7 meses de trabajo.

La fuerza motriz era de cuatro caballos de potencia  generada gracias a dos motores, uno eléctrico y otro alimentado a gasolina, teniendo una capacidad para tres ocupantes y 400 litros de carburante. 




El submarino solo podía descender y ascender, pudiendo permanecer quieto en medio del mar. La visión era directa a través de varios cristales instalados en la torreta careciendo de periscopio.

Se encontraba armado con dos tubos lanza torpedos, pudiendo transportar diversas armas ligeras como ametralladoras así como un número determinado de minas.

El coste total del submarino ascendió a 250.000 pesetas de la época.





Tras realizarse diversas pruebas finalmente fue botado de manera oficial en la playa de Portugalete el mes de diciembre de 1954 realizando una inmersión que fue observada por gran número de curiosos agolpados en las inmediaciones.

Junto a estas líneas inserto varias imágenes de algunas de las pruebas de este submarino así como imágenes de su inventor y su hijo en una de las pruebas y varios recortes de prensa que se hacen eco tanto de la construcción de este submarino como del bautismo del mismo en la playa de nuestra localidad.

Espero que la entrada guste y hasta la próxima.