domingo, 17 de febrero de 2013

EL COMANDANTE ESCAURIAZA, JEFE DEL BATALLÓN MALATESTA ACANTONADO EN PORTUGALETE EN LA PASADA GUERRA CIVIL



Durante la pasada guerra civil, la localidad de Portugalete acogió en su terreno a varios de los batallones que entraron en contienda en defensa de la República. Uno de los que más tiempo permaneció en nuestra localidad, abandonándola en los últimos instantes del combate cuando la villa jarrillera estaba a punto de pasar a manos de las tropas italianas, fue el Batallón Malatesta, grupo de milicianos de adscripción o simpatías anarquistas.   
     

 Al frente de este batallón se encontraba el Comandante Jesús Escauriaza Zabala, mando que había demostrado unos notables dotes militares en la campaña realizada por esta formación durante su estancia en tierras asturianas.


La guerra deja para la posteridad infinidad de anécdotas y casos curiosos que solo se entienden si se viven en primera personas en los momentos en los que están sucediendo.




Una de estas vicisitudes que se vivieron en nuestra zona en los momentos previos a su capitulación tuvo como protagonista a este batallón y más concretamente al mando del mismo, al Comandante Escauriaza.

A mediados del mes de junio de 1937 las líneas del frente se acercan de manera muy peligrosa a la margen derecha de la ría.  Muchos derechistas que se encontraban escondidos en la localidad vecina y que habían permanecido ocultos por temor a ser detenidos o confinados en los barcos prisión atracados en las inmediaciones, comienzan a salir de sus escondites realizando fuego de fusilería contra los militares republicanos así como contra algunas posiciones de la villa portugaluja.




En la madrugada del día 16 de junio y sobre las 02:30 horas aproximadamente, el Comandante Escauriaza observa y valora desde Portugalete los acontecimientos que se están viviendo en la villa vecina, decidiendo ponerse al frente de dos compañías de este Batallón, cruzando la ría en varias barcazas (el Puente Vizcaya se encontraba inutilizado desde días antes)y dispersando a tiro limpio a los insurrectos que habían abandonado su escondite y que envalentonados por la presencia de las tropas nacionales en su territorio realizaban disparon contra distintas posiciones.




Durante más de una hora se producen diferentes enfrentamientos entre los milicianos y los quintacolumnistas apostados en varios edificios de la localidad vecina, combates que en algunos momentos son de gran virulencia intercambiándose fuego de armas cortas y largas.

Sobre las 03:30 horas componentes del Batallón Malatesta incendian la Iglesia de Las Mercedes, templo religioso que se encontraba bajo la dirección de dos hermanos del Comandante Escauriaza, concretamente del párroco del mismo Manuel y del coadjutor José.



Si es notablemente conocida la militancia del Comandante de este Batallón no lo era menos la de sus hermanos, reconocidos simpatizantes del bando sublevado.

La iglesia quedó completamente destruida tal como se puede apreciar en las imágenes que acompañan a este texto, siendo una pérdida irreparable de la arquitectura religiosa de la zona.




Esta jornada tuvo otro lance que pasó a la historia de la contienda. Sobre las 04:00 de la madrugada  un grupo de zapadores del Ejército de Euzkadi vuelan los anclajes del Puente Vizcaya del lado de Las Arenas cayendo el travesaño del mismo hasta el fondo de la ría.




A la finalización de la contienda, los religiosos Escauriaza continuaron ejerciendo su ministerio mientras su hermano, el Comandante del Batallón Malatesta se exilió llegando al puerto de Veracruz en día 27 de junio de 1939  a borde del barco “Mexique”.





Junto a estas líneas inserto unas imágenes del Comandante de dicho Batallón Jesús Escauriaza Zabala así como varias del batallón Malatesta en algunos de sus momentos en el Frente del Norte, además de las referidas al estado del templo tras el incendio del mismo.

Espero que la entrada guste y hasta la próxima.