viernes, 29 de marzo de 2024

PARTITURA DEL DANZÓN "PORTUGALETE" EDITADA EN CUBA EN 1910.

Hace unas semanas realicé una pequeña biografía dedicada al portugalujo Nicasio Tejada, un importante músico nacido en la villa jarrillera que desgraciadamente, su vida y trayectoria profesional, habían pasado desapercibidas para la mayor parte de los habitantes de la villa jarrillera.

Esta biografía tuvo una gran aceptación, siendo utilizada como guión dentro del programa radiofónico "Portugaleteko Abestiak", emitido por Portu Radio el pasado 16 de marzo a las 13:00 horas en su primera edición y repetido el día 17 a las 9:00. Todavía se puede escuchar a través de la página web de esta emisora.

Así mismo, el blog El Mareómetro se hacía eco de esta biografía semanas después de ser publicada en Monografías Históricas de Portugalete.

El blog citado reconocía el desconocimiento de la existencia y trayectoria de Nicasio Tejada hasta no ver su publicación en este blog de Monografías Históricas de Portugalete, indicando su inclusión en un particular Diccionario Portugalujo.      

Continuando con el mundo de la música y enlazando con la última entrada relativa a los documentos relacionados con Portugalete que se conservan en otros países, hoy acerco la partitura de un “Danzón” titulado Portugalete.

El “Danzón” es un ritmo musical nacido en Cuba a principios del último cuarto del siglo XIX en la localidad de Matanzas. La paternidad de este se le atribuye al músico Miguel Faílde.

La pieza musical que nos ocupa se realizó en la isla de Cuba en 1910 en honor a una de las hijas de Sotero Escarza Urioste, propietario de otro de los Ingenios Portugalete que existieron en el pasado en la isla caribeña y que en la actualidad todavía existe rebautizado con el nombre de Elpidio Gómez.

La hija de Sotero Escarza a la que se le dedica esta partitura se trataba de Olmara Escarza Curbelo.

La obra es realizada por R. L. Egea para piano siendo editada por la publicación “Bohemia Musical”, una revista del momento que se realizaba en La Habana y que recogía piezas musicales de distintos tipos. Con el tiempo también se editó en otras publicaciones de la capital cubana.

Espero que como sucedió años atrás con otra pieza musical que también acerqué a este blog y que se desconocía su existencia hasta ese momento, la Banda Municipal de Música de Portugalete nos la pueda interpretar en algunos de sus tradicionales conciertos.

Otro documento relacionado con la villa jarrillera editado a muchos kilómetros de la localidad de Portugalete.

A.P.T.  
 

jueves, 28 de marzo de 2024

LOS DOCUMENTOS PORTUGALUJOS EN OTRAS PARTES DEL MUNDO

 

De la amplia presencia de portugalujos y portugalujas en otros países durante siglos, a fecha de hoy, todavía se pueden encontrar documentos gráficos que recuerdan su presencia o el legado en estos, en los lugares en los que permanecieron muchos años de sus vidas.

Posiblemente fue Cuba donde la presencia de los nacidos en la villa jarrillera se hizo más significativa. 

Personas como el empresario Manuel Calvo, el escritor y poeta Diez Gaviño o el también empresario Manuel Otaduy fueron un ejemplo de esta presencia y de que su impronta todavía se puede percibir en la isla caribeña a fecha de hoy.

Son solo tres ejemplos de una larga lista de naturales de la Noble Villa de Portugalete que emigraron por distintas razones, la mayor parte de estos, por motivos económicos.

Hoy acerco un documento relacionado con la antigua propiedad del indiano Manuel Calvo, el ingenio Portugalete. Un documento con una antigüedad cercana al siglo y que da cuenta de la actividad de este central azucarero tras el fallecimiento de su primer propietario y que recoge la recepción de la caña de azúcar que posteriormente se molería en las instalaciones del central azucarero.

El documento se trata del recibo de peso de una carreta de azúcar efectuado en la romana de San José de las Lajas del Ingenio Portugalete.

El colono, tal como figura en este documento, se trataba de Antonio María González López, el cual pesó 378 arrobas en la citada báscula, el 17 de enero de 1926.

En este central azucarero, como en todos los centrales de esta época en la isla de Cuba, se nutrían de la caña de azúcar que cultivaban los agricultores próximos a los ingenios, vendiendo la producción en estas empresas.

Este documento recoge diversas curiosidades, entre ellas, el símbolo de la arroba, algo que hoy en día es de popularidad universal y que en esas fechas solamente se trataba de una medida de peso.

Como este documento existen algunos más, todos ellos recuerdos de la presencia jarrillera en otros países y en otros continentes.

A.P.T.