En el número de 6 de junio de
1927 el periódico “El magisterio Español” publicaba una semblanza del recién inaugurado
edificio que alberga hasta la actualidad el colegio público Maestro Zubeldia.
Según la crónica dedicada a esta
edificación, el mismo se construye en las faldas del monte San Roque donde va
el ensanche de la villa en esas fechas formando parte de la calle que lleva el
mismo nombre que el colegio.
El autor del artículo indica como
desde la zona norte del mismo se puede apreciar el puerto exterior, desde la
zona sur la cumbre del monte de San Roque, observándose por el este y el oeste “el
horizonte dilatado”.
El edificio contaba a su alrededor
con un magnifico campo utilizado durante los recreos, contando con un cobertizo
donde se realizaban los ejercicios de gimnasia.
En la planta baja se encontraban
cuatro clases destinadas a los párvulos así como la sala de profesores,
enfermería, lavabos, etc. La primera planta contaba con seis clases para niñas,
museo, sala de trabajos manuales, etc., estando destinada la segunda planta a
las clases de los chicos.
La construcción ocupa un área de
44 X 18 metros, siendo las clases de 9,30 X 7,20 metros.
El edificio, como en la
actualidad, estaba cerrado con una “airosa” verja de hierro.
Junto al resumen realizado sobre la
citada publicación, inserto la imagen del edificio tomada en esta segunda
década del pasado siglo XX.
Quiero hacer una especial mención
en la descripción que hace del lugar el autor del citado artículo, una
descripción que difiere en un 100% de lo que es la villa en la actualidad, una
población donde la especulación urbanística ha dado al traste con esa villa
llena de campos, viñas y árboles de todo tipo.
Algo realizado de manera reiterada durante años y años y que parece que
según diversos planes futuros que tienen como objetivo distintas zonas de nuestra
localidad, va a continuar.
Esperemos que a alguna persona
con dos dedos de frente y que tenga en un futuro “mando en plaza” se cuestione que en una localidad que no llega
a los 3 kilómetros cuadrados no se puede continuar construyendo edificios
eliminando las pocas zonas verdes que todavía existen en la actualidad.
Espero que la entrada guste y
hasta la próxima.




