jueves, 5 de marzo de 2015

GRABADOS DEL PUENTE VIZCAYA PUBLICADOS EN LA PRENSA BRITÁNICA EN 1893.



Antes de la difusión generalizada por parte de todo tipo de publicaciones de la fotografía como soporte a crónicas y noticias, lo habitual era la inserción de un dibujo o grabado que pudiera acercar a los lectores lo que el periodista quería transmitir de la manera más fehaciente. 

Muchos de estos grabados estaban tomados de unos originales fotográficos realizados por los primeros periodistas gráficos, plasmando la imagen en piedra o madera de boj que luego aparecía en las páginas de las publicaciones del momento.

Muchos de estos grabados se repetian en diferentes publicaciones, tanto nacionales como internacionales, por lo que podemos encontrar el mismo grabado con texto en inglés, francés u otro idioma europeo.

La entrada de hoy está dedicada a uno de esos grabados que aparecían en el pasado siglo XIX de manera ilustrativa, en este caso concreto se trata de dos pequeños grabados que tienen como protagonista al Puente Vizcaya y que fueron publicados por la prensa británica fechas después de la inauguración de esta obra de arquitectura en 1893.

Como se puede observar en los mismos, la publicación inglesa denomina al puente como “Puente de Palacio” en honor a su constructor, indicando su ubicación en Bilbao sobre el rio Nervión. Se indica así mismo las dificultades para unir ambas riberas en el pasado y que como medio de comunicación antes de la construcción del puente se utilizaban lanchas.

Si bien de los dos grabados, el de mayor tamaño y situado a la izquierda de la imagen ya era conocido apareciendo en la prensa nacional a los pocos días de la inauguración del Puente Vizcaya, el segundo de los mismos no se había reproducido en otras publicaciones exceptuando la británica de la que se ha tomado esta imagen.

La fecha de publicación data de 1893, a escasas fechas de la inauguración del puente el 28 de julio de 1893.

Como suelo comentar cada ocasión en la que se localiza algo que no se ha reproducido en la extensa bibliografía local, espero que la entrada guste y hasta la próxima.     

miércoles, 4 de marzo de 2015

CARGA DE MINERAL DE HIERRO EN EL PUERTO DE PORTUGALETE EN 1860.



Si la entrada de ayer estaba dedicada al tráfico fluvial de la ría, protagonizando la misma la importante flota de remolcadores que desde el siglo XIX surcan las aguas del Nervión, en entrada de hoy acerco un documento relativo a la exportación que se hacía de mineral de hierro desde nuestro puerto hasta otras costas europeas.

Tal como aparece en la fotografía que acompañan estas líneas, tras la carga del mineral en las bodegas de los barcos, en este caso una goleta, el Capitán de la embarcación expedía un recibo de conformidad en el que se especificaba entre otras particularidades la carga, el nombre del barco, la identidad del capitán, el destinatario de la misma, etc.

En el presente recibo se define que la carga es de 146.880 kilos de mineral de hierro a entregar a Mr. Holley según el contrato estipulado.

El recibo se firma en Portugalete el 4 de marzo de 1860, por lo que el citado documento cuenta con una antigüedad superior al siglo y medio.    

Esta carga en concreto tenía que enviarse a la localidad francesa de Hennebont siendo remitida por R.Chavarri, posiblemente Raimundo Chávarri y Alisal, nacido en portugalete el 15 de marzo de 1834 y tío del empresario también portugalujo Víctor Chávarri  Salazar.

Aunque puede tratarse de Raimundo no es del todo segura esta hipótesis ya que este empresario emigró a Argentina amasando en este país americano una considerable fortuna. 

El citado documento es una prueba más de la importancia que tuvo nuestro puerto en el pasado.

Espero que la entrada guste y hasta la próxima.

lunes, 2 de marzo de 2015

LOS REMOLCADORES EN LA RÍA DE PORTUGALETE EN LOS ÚLTIMOS AÑOS DEL SIGLO XIX.



Uno de los paisajes sin los que no se puede entender la fisonomía portugaluja en los últimos siglos es sin lugar a dudas la zona del puerto donde llevan atracando las distintas compañías de  remolcadores desde el pasado siglo XIX hasta nuestros días.   

No se entiende la historia portugaluja  sin la continua presencia de los remolcadores por la ría y su vital importancia en acontecimiento de todo tipo, tal vez los últimos de los mismos en diferentes trabajos relacionados con la pasada guerra civil.

La entrada de hoy está dedicada a esos remolcadores que surcaban la ría en el pasado y más concretamente en los últimos años del pasado siglo XIX, por tal motivo, y a modo de ilustración de estas breves líneas, acerco una de las pocas imágenes que se conservan en las que se puede ver en sus respectivos lugares de amarre buena parte de la flota de remolcadores que surcaban la ría en esas fechas.

Como se puede observar en esta fotografía, los remolcadores se amarraban en varias boyas situadas en el cauce de la ría en las proximidades de la margen derecha, pudiendose observas las tradicionales palas con las que contaban estas naves en esas fechas. 

En la instantánea se ve a siete de estos remolcadores amarrados en fila, pudiéndose observar a nuestra villa como fondo de la imagen.

Esta imagen es posiblemente una de las pocas en las que se puede observar tan de cerca a los remolcadores en esas fechas así como la fisonomía más próxima al muelle viejo.

Estoy seguro que esta fotografía le va a gustar a mi buen amigo Juan Mari, un verdadero especialista en todo lo concerniente al tráfico fluvial en la ría en todas sus épocas.

Otra nueva fotografía de nuestra localidad en los últimos años del siglo XIX.

Espero que la entrada guste y hasta la próxima.

domingo, 1 de marzo de 2015

EL TRADICIONAL MERCADO DE PORTUGALETE EN LA ÚLTIMA DÉCADA DEL PASADO SIGLO XIX.



La entrada de hoy está nuevamente dedicada al trabajo del pintor burgalés Juan Antonio Cortés García, un reconocido artista de su tiempo que durante varios años veraneó junto a su familia en nuestra localidad. 

Las fechas de estancia del mismo se encuentran dentro de la última década del pasado siglo XIX, desde 1890 a 1898 aproximadamente. 

Si habría que destacar dos particularidades de las imágenes tomadas por Cortés serian sin lugar a dudas la calidad de las mismas, las placas de cristal eran de un tamaño considerable por lo que al positivarlas en papel la calidad de la instantánea permanecía casi invariable, y sobre todo el trabajo del autor de las mismas. 

Este último apartado es el más destacable. Cortés logra como nadie inmortalizar momentos cotidianos de un día cualquiera de los que permanece en Portugalete durante sus veraneos en la villa. La creatividad es algo que se palpa en cada instantánea, algo que conocen bien las personas con ingenio, los que no copian ni viven parasitando el trabajo de los demás.

Aunque una parte importante de las fotografías reproducen distintos rincones de la playa y sus inmediaciones, no solo recogen este rincón jarrillero, algo que varios autores ya habían plasmado con anterioridad, si no que retrata a los portugalujos del momento en su vida diaria. Desde el aguacil abroncando a las aldeanas por algún motivo económico (las aldeanas pagaban un impuesto por poder vender sus productos en Portugalete) hasta la imagen de los lugareños que observan entretenidos el mal genio del funcionario público. Portugalujos de todas las edades calados con la típica boina.



Cortés pasea por la villa de un extremo al otro. Recoge imágenes de los barcos fondeados en la dársena de Galdames, el pequeño puerto situado en el Muelle Viejo, la Plaza del Mercado, las inmediaciones del Puente Vizcaya, recorriendo el Muelle Churruca hasta llegar a la Torre de Señales y la playa, continuando recorrido a través de las tablas del Muelle de Hierro.

Fotografía nuestra localidad desde Sestao, Santurce y Las Arenas, inmortalizando de manera especial el tráfico fluvial así como los viajes que él y sus acompañantes realizan por distintas zonas de la ría.

Llama poderosamente su atención el Puente Vizcaya, fotografiando esta obra durante distintos momentos de su estancia en Portugalete. Gracias a Cortés podemos contemplar hoy en día una de las pocas fotos que existen de esta obra en los años de su construcción.

Retrata a la sociedad jarrillera del momento, una sociedad fácilmente clasificable a tenor de la indumentaria que lucen los mismos.  Desde las añas y personal de servicio de las grandes mansiones que pueblan Portugalete, hasta los propietarios de las mismas y el pueblo llano, los que tienen que ganarse la vida día a día para mantener, en la mayor parte de los casos, una numerosa prole.

Se puede observar a jóvenes féminas cuya edad estaría hoy en día en la obligación de permanecer en algún centro escolar recibiendo clases de todo tipo, trabajando cuidando niños, los más pequeños de las grandes familias o de las veraneantes, para aportar un salario al conjunto de sus respectivas familias.



Las imágenes de nuestra villa no solo están tomadas por Cortés a pesar de ser parte de su archivo personal. En varias instantáneas aparece el mismo junto a los suyos, incluso posa subido sobre una roca en la zona de Peñota, apareciendo en varias de estas fotografías el conjunto de la familia junto a algún amigo y lo que parece ser una cámara fotográfica del momento sustentado por personas de su entorno.      

En esta nueva entrada dedicada a este reconocido artista burgalés acerco alguna de sus imágenes más costumbristas, las cotidianas que observaron de manera habitual los portugalujos de finales del pasado siglo XIX. De entre las mismas he destacado tres en las que se pueden ver distintos motivos durante un día de mercado. La ya descrita con anterioridad imagen del alguacil municipal colérico batiendo con genio su vara mientras es observado por distintos portugalujos de diferentes edades (bien pudiera ser este alguacil el célebre de la jota  que en una de sus estrofas indicaba “que por no trabajar te has metido alguacil y a las pobres aldeanas no las dejas vivir que las sacas los cuartos para beber chacolí”).

Las otras dos imágenes complementan a esta, observándose diferentes zonas por las que se repartían las vendedoras durante los días de mercado.

Tal como ya indiqué en entradas pasadas, en próximas fechas acercaré otro grupo de fotografías realizadas por este reconocido artista burgalés.

Espero que la entrada guste y hasta la próxima.