jueves, 12 de diciembre de 2013

LETICIA CONDE-PELAYO, ORADORA EN UN MITIN EN 1919.



En varias ocasiones he ido acercando al blog diversos apartados de la vida  de varios miembros de la conocida y poco reconocida familia Conde-Pelayo. 

Una saga de intelectuales, médicos, escritores, poetas, pensadores o actores formaron parte de una prolífica familia que continúa dando miembros a la intelectualidad de diferentes países.

Hoy acerco al blog un pequeño recorte de prensa del periódico “Solidaridad Obrera” publicado el 12 de octubre de 1919.

En esas convulsas fechas la conciencia social de las clases menos favorecidas de la sociedad se despertaba gracias a las paupérrimas condiciones laborales en las que desarrollaban sus trabajos el grueso de los vecinos de nuestra localidad y de buena parte de las poblaciones vecinas.

Naturalmente la lucha por las mejoras laborales propiciaba enfrentamientos con el poder establecido, llenándose las cárceles de presos de todas las localidades. En solidaridad con los mismos se celebraban mítines en los que se recaudaban dinero para el sostenimiento de las familias de estas personas, actos en el que oradores comprometidos de diversas ideologías informaban y arengaban a los participantes.    

De uno de estos actos trata la noticia que acerco. Como se puede apreciar en este recorte de prensa, la comisión Pro-Presos celebra un mitin en la Plaza de la Cantera de Bilbao donde la mayor parte de las oradoras son mujeres.

El mitin estaba destinado sobre todo a las esposas de los trabajadores, apareciendo entre las oradoras Leticia Conde-Pelayo, portugaluja hija del famoso y recordado médico de la localidad Juan José Conde-Pelayo.

Diferentes miembros de esta familia participaron en actos similares durante su vida, pagando de manera dura estos y otros actos, aparte de su compromiso social, tras la finalización de la guerra civil.

Un documento más que nos acerca a un pasado al que nos estamos acercando peligrosamente cerca de un siglo más tarde.

Espero que la entrada guste y hasta la próxima.