martes, 2 de diciembre de 2008

EL PORTUGALUJO Fr. JOSE GABRIEL DE LAZURTEGUI Y ECHEVARRIA





Uno de los portugalujos relevantes durante el siglo XVIII y bien entrado el XIX, fue el fraile de la orden de los agustinos calzados, Fray José Gabriel de Lasurtegui y Echevarria, religioso que ostento el cargo de Provincial de la orden en Lima, Perú.
José Gabriel había nacido en Portugalete el 4 de Junio de 1776, uno de los cuatro hijos del matrimonio de Ildefonso de Lasurtegui y Mendivil natural de la villa de Durango y de la portugaluja Ramona de Echevarria y Yovera.
Parece ser que a una edad no muy temprana se traslada hasta el Perú, encontrándose en esta colonia junto con uno de sus hermanos. En Perú y dentro de su congregación religiosa, ostenta el cargo de provincial de la orden, compaginando el puesto con el de maestro. En 1821 y tras la independencia de este nuevo país de España, solicita autorización a sus superiores para trasladarse nuevamente a la metrópoli, asentándose de manera temporal en el convento de esta orden en Bilbao.
Al parecer por motivos de salud, es autorizado a trasladarse hasta Sevilla, residiendo en la llamada “Casa Grande” de la orden Agustina de la capital hispalense. En 1858 y ya a edad avanzada, ingresa en la Hermandad de la Santa Caridad de esta ciudad, falleciendo el 11 de Febrero de 1862 en Sevilla. Durante toda su vida practico la pobreza ayudando a sus semejantes con sus conocimientos como maestro y con los trabajos organizados desde la dirección de la orden religiosa a la que pertenecía.
Del mismo se conserva un cuadro que recoge al fraile portugalujo en su lecho de muerte, imagen que reproduzco en este blog para el conocimiento general.
Fray Gabriel de Lasurtegui fue uno de los tantos portugalujos que viajaron al nuevo mundo como miembro de instituciones religiosas con el fin de evangelizar a los habitantes de estas tierras. En el caso de este religioso agustino regreso nuevamente a España tras la independencia de este país, en otras ocasiones, los emigrados se quedaran para siempre en estas tierras. Un nuevo “jarrillero” que engrosa la larga lista de ausentes que partieron de nuestra villa.