jueves, 23 de mayo de 2013

EL INTENTO DE AGRESIÓN AL EMBAJADOR ITALIANO GUARIGLIA EN EL PORTUGALETE DE 1933.



Los años previos al estallido de la guerra civil fueron una continua muestra de provocaciones entre organizaciones de izquierdas y de derechas dentro del panorama político del momento.

Los choques violentos o armados fueron una constante, siendo Portugalete uno de los escenarios donde desde el mismo momento de proclamación de la República se produjeron varios de los mismos.

Hoy acerco al blog un hecho que causó un fuerte revuelo en los medios de comunicación al tener una transcendencia internacional, me refiero al intento de agresión que tuvo el embajador de Italia durante una visita realizada a la villa de Portugalete.

El día 4 de septiembre de 1933 el embajador de Italia en España, Rafael Guariglia  realizaba un viaje por la provincia. Ese mismo día recala en Portugalete, pasando la tarde en  nuestra localidad y más concretamente en el Hotel Portugalete.



A la salida del Hotel  donde había confraternizado con varios miembros de la colonia italiana de la zona, el embajador realiza el saludo fascista al grupo que le acompaña. El gesto es observado por gran número de portugalujos que pasan la tarde en la plaza bailando con sus parejas lo que se interpreta como una provocación de miembros de derechas a la amplia representación de simpatizantes de distintas formaciones de izquierdas que se encuentran en las inmediaciones del hotel portugalujo en esos momentos.

La presencia del embajador había causado una gran expectación desde antes de su presencia física en nuestra villa.

Una comitiva de lujosos vehículos se encontraban aparcados en las cercanías de la plaza esperando que el embajador recalase en Portugalete por vía marítima.

Tras la llegada del mismo y el consumo de algunos refrigerios, en el momento de la despedida es cuando se produce el altercado, al poco de observarse los saludos del embajador italiano, una masa importante de personas comienza a increpar a la delegación italiana produciéndose un conato de agresión.



Las personas concentradas en las inmediaciones de las escaleras del Hotel Portugalete se refugian en el interior del establecimiento hostelero, llegando los cabecillas del tumulto a penetrar en la zona de las terrazas donde se producen roturas de bajillas y de varios cristales a consecuencia del lanzamiento de piedras.

El embajador italiano tiene que salir por un lateral del hotel huyendo de Portugalete a través del trasbordador del  Puente Vizcaya, refugiándose en la localidad de Las Arenas.

Momentos después de producirse el tumulto, un camión de la Guardia de Asalto se presenta en la plaza cargando contra el grupo de asaltantes, deteniendo a seis jóvenes que supuestamente se encuentran implicados en el ataque contra las instalaciones del Hotel Portugalete.

Días posteriores se producen más detenciones entre destacados militantes comunistas de la localidad, produciéndose un importante revuelo político a consecuencia de la transcendencia del personaje y de su estatus, el representante oficial de un país europeo en España.

Durante días, la prensa nacional recoge diversas crónicas en las que se mezclan las versiones, repartiéndose  y exculpándose culpas según el criterio del redactor de turno o la afinidad ideológica del medio de comunicación.



Para ilustrar estas líneas inserto varias imágenes entre las que se pueden apreciar un momento del viaje por la ría del embajador y sus acompañantes camino de Portugalete así como una instantánea de la partida del mismo de la villa de Bilbao.

Otras de las imágenes recogen diversos titulares con los que se encabezaban las crónicas periodísticas sobre este suceso.

El embajador Rafael Guariglia llego con el tiempo a Ministro de Asuntos Exteriores del país italiano en 1943 tras la dimisión de Mussolini.

Un suceso que tuvo a nuestra villa como escenario.

Espero que la entrada guste y hasta la próxima.