martes, 25 de junio de 2013

OFICIOS RELACIONADOS CON LA PLAYA DE PORTUGALETE EN EL PASADO SIGLO.



Los hábitos sociales han cambiado de forma considerable a los largo de las últimas décadas. 

Tiene que ser difícil de imaginar cómo disfrutaban  nuestros antepasados de la época estival en el pasado, pongamos 100 años atrás, sobre todo porque la mayor parte de los habitantes de Portugalete en esos años no veían los meses de verano como nosotros los observamos en la actualidad. Las vacaciones pagadas eran un cuento de ciencia ficción, aprovechando los meses de verano para poder obtener un sobresueldo, bien paseando a los veraneantes por la ría, bien haciendo de bañeros en la playa de Portugalete  o de mil maneras en distintos oficios relacionados con las actividades  turísticas y de la presencia de una aristocracia proveniente de la capital del reino.

La entrada de hoy está dedicada, y más en estos tiempos inciertos en los que vivir es un arte, a todas esas personas que tanto en el pasado como en el presente se benefician  de los meses de verano para tener unos ingresos.

En el pasado, la playa, esa playa pequeña que fue una parte más de la fisonomía portugaluja durante siglos, era una parte muy importante de la economía local. Sobre la misma rondaban una gran cantidad de oficios que generalmente solo se daban en las épocas de veraneo.

De entre ellos pueden destacarse los bañeros, personas que se encargaban de acercar y recoger a los bañistas desde la orilla hasta una parte prudencial elegida por estos y que  facilitaban sábanas limpias y secas a los usuarios de sus servicios para secarse. 

Generalmente los mismos estaban asignados al servicio de varias casetas móviles colocadas en la arena, moviendo estas según el gusto del cliente merced a la fuerza de un caballo.

Los puestos eran fijos año tras año, siendo la mayor parte de los bañeros personajes conocidos y populares dentro de la villa. Su vestimenta era acorde a los trajes de baño del momento, una vestimenta de dos piezas que solo dejaba al descubierto los pies y las manos, algo que a la larga causaba serios problemas de salud al permanecer la mayor parte de su jornada de trabajo con estas prendas mojadas.  



Otro de los trabajos populares también en verano era el relativo al cuidado de los más pequeños de los veraneantes. Gran número de féminas de la localidad pasaban los veraneos cuidando de los hijos de las familias pudientes asentadas en esas fechas en la villa.

Las jóvenes se encargaban de acompañar a los pequeños a la playa, entreteniéndoles y cuidando de los mismos durante toda la jornada.

Para finalizar estas líneas solamente quiero llamar la atención sobre una de las imágenes que acompañan estas líneas. En la primera de las fotografías, además de observar a dos caballos junto a las casetas, fuerza motriz de las mismas,  puede apreciarse en la parte derecha de la imagen un grupo de mariscadores extrayendo chirlas de las arenas de la playa.

Creo que es la primera fotografía de nuestra localidad en la que se observa de manera nítida la realización de esta práctica en la playa portugaluja, demostrando claramente otra de las funciones que daba la misma, alimentos y productos que se ponían a la venta.

En la segunda de las imágenes se puede observar de manera clara a uno de los populares bañeros portugalujos del pasado así como un gran número de jóvenes que cuidan de unos pequeños veraneantes.

Esperemos que este verano nos respete un poco el tiempo.

Espero que la entrada guste y hasta la próxima.