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domingo, 10 de mayo de 2015

PEDRO MADARIAGA REKALDE, EL PORTUGALUJO QUE SOBREVIVIÓ A 13 CAMPOS DE CONCENTRACIÓN DURANTE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL.



Este año diversos países europeos han realizado homenajes en recuerdo de todos aquellos ciudadanos y ciudadanas que padecieron los abusos del régimen nazi durante la segunda guerra mundial, realizando una especial mención a todos aquellos que fueron encerrados dentro de los diferentes campos de concentración a lo largo de toda la geografía europea.

Miles de personas fueron asesinados en estos centros de internamiento, salvándose en los últimos momentos de la contienda un grupo reducido, que bien gracias a la fortuna o a sus condiciones físicas, pudieron contar a sus descendientes el gran número de sufrimientos que padecieron durante su estancia en estos lugares de reclusión.

Durante la segunda guerra mundial varios portugalujos fueron apresados por las tropas alemanas siendo internados en campos de concentración.

Con toda seguridad en que más tiempo paso en estos centros de internamiento fue Pedro Madariaga Rekalde, nacido circunstancialmente en la localidad de Bermeo el 23 de octubre de 1903 (aunque parte de la familia era originario de esta villa pesquera en el momento de su nacimiento sus progenitores residían en Portugalete) residiendo durante toda su vida en la villa jarrillera.

Pedro realiza sus estudios en nuestra localidad, dedicándose en su mayoría de edad al mundo de la mar de manera profesional.

Tras el estallido de la guerra civil es movilizado junto con el resto de la población masculina capacitada para usar armas. Su destino es dentro de la Marina Auxiliar Vasca dependiente del Gobierno Vasco integrando la tripulación de una de las embarcaciones dependientes de esta institución.

El final de la contienda le coge en Portugalete, huyendo en los últimos instantes de la capitulación de la villa a borde de una lancha camino del exilio. Su huido no está carente de infinidad de riesgos, el primero de los mismos la precipitada salida del mismo de Portugalete en los mismos momentos en los que la localidad es tomada por las tropas franquistas, siendo ametrallada la embarcación en la que huye en dirección a Francia, concretamente desembarcará en Bayona.


En esas fechas tenía 34 años, estaba casado y tenía dos hijos, una chica de cinco años y un chico de nueve meses.

En el país vecino y tras un periplo de adaptación y después de trabajar en diversos oficios, se trasladará hasta Inglaterra, país donde  logra obtener un empleo como marino dentro de una compañía naviera.

En 1940 y mientras viajaba a bordo de un barco desde Lisboa con rumbo a Inglaterra es bombardeado en aguas francesas por fuerzas alemanas, ejercito que ya ocupaba todo el país vecino sin apenas resistencia.

Obligado a abandonar la nave y trasladarse a tierra a bordo de los botes salvavidas, Pedro es detenido junto con el resto de su tripulación, siendo confinado en un campo de concentración ubicado en Francia. Tras este primer campo vendrán más. Se le traslada a Austria donde será internado en un campo de prisiones formado en su mayor parte por marinos de distintas nacionalidades.

De este campo será trasladado por varios más hasta sumar un total de 13 campos de prisioneros, “residiendo”  en lugares tan temibles y famosos en el tiempo como Matchaussen, Bremen, Auschwitz o Dachau, permaneciendo en este último campo hasta la liberación del mismo por tropas americanas.

Pedro pasó por trece campos de concentración siendo trasladado en trenes destinados a ganado, con una alimentación paupérrima y sufriendo maltrato y torturas de manera continuada, sufriendo en carnes propias los desmanes de sus diferentes captores, siendo en el momento de la liberación uno de los pocos supervivientes que vivieron toda la guerra mundial prisionero de las tropas alemanas.

En el momento de la liberación del campo de concentración de Dachau, Pedro Madariaga medía 1,87 metros y pesaba 47 kg.

Viendo el estado en el que se encontraba el mismo fue trasladado hasta Francia por las tropas aliadas donde será ingresado en un sanatorio para su recuperación.

Tras mejorar de parte de sus dolencias se trasladará hasta Biarritz, localidad donde será acogido por un amigo de su padre durante una temporada. De esta localidad francesa se trasladará hasta Inglaterra, país en el que logra nacionalizarse.

En Inglaterra volverá a ejercer el oficio que había desempeñado durante toda su vida, el de marino.

Durante 12 años estará sin poder reunirse con su familia, el temor a la dictadura del general Franco y las posibles represalias contra el mismo por su participación en la guerra civil pensaron durante muchos años hasta dar el paso definitivo se volver y asentarse con los suyos en Portugalete.




Mientras Pedro estaba prisionero, su esposa, maestra de profesión, sacaba a delante a los hijos de la pareja.

Con el estigma en ciertos círculos de esposa de combatiente republicano, logró la plaza de maestra en la localidad cántabra de Silió.

Se dio la paradoja que mientras Pedro se encontraba prisionero de las tropas alemanas en uno de sus campos de concentración, su esposa se vio obligada a albergar a algunos miembros de la Wehrmacht en una visita realizada por oficiales del ejército alemán a la zona donde la misma desempeñaba sus funciones de maestra.

La esposa de Pedro, tras finalizar su labor docente en la localidad de Silió, fue profesora en diversas localidades, finalizando su carrera como maestra en el colegio Maestro Zubeldia de Portugalete.

Tras la reunificación de la familia, Pedro fallecería el 14 de enero de 1970. Pedro Madariaga Rekalde tuvo en vida el triste privilegio de ser uno de los pocos prisioneros capturados por las tropas alemanas que por más campos de concentración pasaron, que conocieron a los más célebres centros de internamiento que hoy se estudian en los libros de historia y que por lo tanto fue un testigo de primer orden de las atrocidades que se realizaron en esos campos de concentración durante la existencia de los mismos.

Esta entrada no solo quiero recordar la memoria de uno de nuestros convecinos, una memoria mantenida hasta nuestros días por sus seres más queridos conocedores como nadie del sufrimiento que llegó a padecer Pedro durante esos años en los que estuvo confinado en los campos de exterminio en condiciones extremas, si no también quiero reconocer la labor de su esposa, la compañera que supo sacar adelante y cuidar a los hijos de la pareja. Una labor difícil para una maestra esposa de un combatiente que defendió la legalidad republicana y que tras el exilio del mismo para salvar su vida, lucha en un ambiente marcado por una dictadura nacida tras una confrontación civil por sus hijos, la dignidad de su trabajo y llorando sola la ausencia de su compañero de viaje, ese ser querido que se encontraba en un lúgubre campo de exterminio hacinado junto a miles de presos de distintas nacionalidades.

A ambos en primer lugar y a sus hijos y nietos que todavía hoy en día mantiene el recuerdo de Pedro Madariaga Rekalde con el fin de dar a conocer su periplo durante cinco años y lo que a él le sucedió nunca más le vuelva a suceder a nadie, le dedico esta entrada.   

Agradecer así mismo los datos facilitados por los mismos, y que gracias a ellos, la vida de su antepasado puede ser conocida por todos los que de manera continua visitan este blog.

Junto a estas líneas y a modo de ilustración insertó una fotografía de Pedro Madariaga Rekalde tomada años después de su llegada a Portugalete, una imagen de uno de los libros registro del Campo de Concentración de Dachau en la que se puede apreciar el nombre de Pedro Madariaga, su lugar de nacimiento y otros datos del mismo como su domicilio en Portugalete antes de marcharse al exilio y finalmente una fotografía del momento de la liberación del campo de Dachau por las tropas americanas.   

Espero que la entrada guste y hasta la próxima.

miércoles, 30 de julio de 2014

PORTUGALETE BASE DE LA ARMADA EN LOS AÑOS 40 DEL PASADO SIGLO



El 1 próximo 1 de septiembre se conmemora el 75 aniversario del inicio de la segunda guerra mundial. Un conflicto que tuvo como protagonistas a la mayor parte de las potencias mundiales y que le costó la vida a millones de personas.

España acababa de finalizar una contienda civil de tres años de duración y que produjo sufrimiento, exilio, cárcel y muerte a millones de personas también.  

Si bien el gobierno del General Franco no entra en conflicto de manera directa como nación, propicia la ayuda militar al gobierno alemán a través de la División Azul, devolviendo de esta manera la importante participación alemana a través de la Legión Cóndor, miles de efectivos militares que fueron básicos para que los generales golpistas ganaran la contienda.

La “neutralidad” española sin embargo propiciaba el libre movimiento de infinidad de agentes alemanes por todo el territorio, facilitando datos e informes del movimiento de barcos u otros elementos importantes dentro del conflicto militar entre los aliados y las potencias del eje.

Una de las órdenes que se imparten a las secciones marítimas de toda la península es el reforzamiento de los puertos, patrullando las aguas costeras todos los buques de la Armada que se encontraban activos.
Durante los años 40 la presencia de buques de la Armada en nuestro puerto de Portugalete es frecuente, durando la misma hasta los años 70 del pasado siglo.

La entrada de hoy está dedicada a la presencia de esas naves en los muelles jarrilleros. Como se puede observar en la imagen que acompañan estas líneas, durante los años del conflicto mundial nuestro puerto servía de base de operaciones de distintas naves de la Armada, pudiendo estar amarradas en los muelles barcos de distinto tamaño y clase.

Tal como se puede apreciar en la imagen, desde el muelle que sirve en estos momentos como base de atraque de los remolcadores, hasta los muelles que se encuentran frente a la antigua estación del ferrocarril, se encontraban ocupados por distintos buques de la Armada en sus momentos de descanso en tierra firme.

En la fotografía se puede apreciar la antigua Ayudantía de Marina, los cocherones que sirvieron para el almacenamiento de minas durante la guerra civil o las viviendas del Muelle Viejo con la ropa de sus vecinos colgada en sus balcones. 

Una imagen que nos retrotrae a momentos pasados reproducidos en blanco y negro.

Espero que la entrada guste y hasta la próxima.  
        

domingo, 1 de diciembre de 2013

PORTUGALETE EN LOS DOCUMENTOS DE LA I GUERRA CARLISTA.



Los periodos bélicos originan gran cantidad de documentos que con el paso del tiempo y su análisis, nos acercan a los sucesos que vivieron los distintos protagonistas de esos periodos.

Hoy acerco al blog una carta escrita por el General  bejarano Juan Tena Hernández mientras se encontraba en San Sebastián en el transcurso de la primera guerra carlista.

La misma la remite a Juan de Prat Zea Bermúdez, Cónsul de España en Francia afincado en Bayona y uno de los encargados de recibir información relativa al conflicto y su posterior traslado a las autoridades estatales.

En la misiva fechada el 19 de junio de 1835, se da cuenta de las noticias que llegan hasta Portugalete sobre la situación que atraviesa la villa de Bilbao acosada por las tropas carlistas, se cuenta así mismo como fuerzas acantonadas en Portugalete salen de nuestra villa protegiendo las lanchas en las que se trasladan “efectos de boca y guerra” hasta Bilbao y que después de recorrer legua y media y resistir el acoso de las partidas carlistas repartidas a lo largo de la ría, tienen que retroceder hasta Portugalete ya que la ría se encontraba obstruida por varias gabarras cargadas de piedras.



Uno de los datos interesantes de esta carta es que se informa de que el célebre general carlista Zumalacarregui había sido gravemente herido, circulando la noticia que podía haber fallecido.

Se da la circunstancia que un día antes de la fecha que aparece en la carta, Zumalacarregui fue herido en las cercanías de Bilbao, falleciendo cinco días más tarde.

Se informa así mismo de la próxima llegada del General Latre y del Brigadier Yriarte, militares que participaron posteriormente en el levantamiento del sitio de Bilbao.

Esta carta nos da a conocer las noticias que llegaban a los mandos alejados del frente de los diferentes momentos bélicos que sucedieron durante la I Guerra Carlista y que como todas las guerras,  dejó gran número de muertos durante el transcurso de la misma.

Un documento más relacionado con  nuestra villa.

Espero que la entrada guste y hasta la próxima.