viernes, 21 de mayo de 2010

EL CINE MAR DE PORTUGALETE



La verdad que últimamente me encuentro un poco asombrado ante la gran repercusión que está teniendo el blog a tenor del número de visitas que se han producido en los últimos 5 días. En estas últimas fechas cerca de 1.000 personas se han acercado hasta este medio de difusión teniendo una amplia respuesta las entradas dedicadas a la falta de rigor y cumulo de errores que se han podido observar en el último número de los cuadernos portugalujos o el fallecimiento del recordado Luis Aisa, persona popular dentro de Portugalete.


Particularmente me parece interesante que las personas tengan con que comparar y que puedan discernir entre la crónica o cuaderno de bitácora del pasado y presente portugalujo, con edulcoradas y pasteleras muestras de una historia oficial realizada y pensada para continuar con el mensaje y la filosofía que durante años nos han hecho tragar, observándose de manera clara como en cuanto se rasca el algunos textos, quitándoles la patina del diseño y de la imagen que puede realzar la composición (muchas de estas fotografías tomadas de lugares que con posterioridad no se citan o desvirtuando la procedencia) no aparecen más que sonoros y clamorosos errores, contradicciones y fallos de bulto, pero realizándose una autopromoción y autobombo similar a la imagen que nos pudiera llegar de observar a un pequeño ratón encima de un gran queso. En fin, la grandeza de internet es que se pueden crear foros libres donde cada uno puede pensar y difundir lo que estime oportuno no estando sujeto a las directrices del político o técnico/a de turno.


Pero dejando la filosofía para otro momento, agradezco a los visitantes del blog sus visitas diarias y en algunos casos su fidelidad, a todos, a los que lo leen y agradecen y a los que leen y no lo agradecen.

Entrando en materia, la entrada de hoy la dedico al desaparecido Cine Mar de Portugalete, emblemático edificio que nos acompaño durante décadas como mudo espectador y protagonista de gran número de actividades de todo tipo.



En sus pantallas se proyectaron infinidad de películas de todo tipo, sirviendo su escenario para festivales, actos políticos o representaciones teatrales, siendo uno de los edificios más entrañables para todos los portugalujos, del pasado siglo XX.

Junto a esta entrada inserto una serie de imágenes que tienen relación con el mismo, desde la propaganda política en los primeros años de la etapa democrática hasta los últimos momentos de la existencia de esta parte tan importante de nuestra villa.



Espero que las imágenes que se insertan en esta entrada sirvan para recordar este emblemático edificio en el que tan buenos ratos pasamos en el pasado.


Hasta la próxima.