Este pasado sábado se ha
celebrado en el popular Muelle Viejo portugalujo la festividad de San Nicolás,
patrón de esta parte de nuestra localidad y santo protector de las gentes de la
mar.
Las fiestas han cambiado notablemente
en los últimos tiempos. Solo hay que
consultar los antiguos programas de fiestas para darnos cuenta que las actuales
celebraciones no se parecen en mucho a las que se celebraban en el pasado en el
mismo lugar y en similares fechas.
Se conservan tradiciones que han perdurado a través del
tiempo como pueden ser la cucaña, pero otras se han caído del programa con el
devenir de los años.
Hay una cosa que es cierta, diferentes
celebraciones no hubieran perdurado en el tiempo sin la intervención de personas
ajenas a los residentes en las calles donde se celebran estas.
Yo nací y viví durante años en
el Muelle Viejo y se cómo se celebraban las fiestas en la calle Manuel Calvo hace
medio siglo. La participación corría a cargo de los vecinos de la zona, se
engalanaba la calle con banderas de barco, no solo con enseñas de distintas
nacionalidades si no con las propias de las del código que portan todos los
buques durante sus singladuras.
Se construían maquetas de cartón
y pancartas con motivos alusivos a la villa, a organizaciones del barrio o la
actividad naval, algo en lo que trabajaban muchos de los residentes de la calle.
Cada uno aportaba lo que tenía,
unos su esfuerzo, otros su imaginación y
otros lo que “distraían” de los barcos para poder engalanar la calle.
Se organizaban concursos de todo
tipo, desde engalanamiento de balcones entre los vecinos hasta otros en los que
se participaba subiéndose a un tablado situado en la tapia cercana a la
estación del ferrocarril, una de las pocas contribuciones que realizaba en
ayuntamiento para el sostenimiento de esta fiesta.
Faustinin fue pregonero uno de
los años y en el escenario del final de la calle “Santi el feo” y otros
celebres del momento se hicieron famosos con sus muecas. Se elegían a las
reinas de las fiestas de San Nicolás, tanto infantil como mayores.
Para recordar estas fechas, la
entrada de hoy se ilustra con unas instantáneas de la época, de carrete de
fotos con negativo, en las que se puede apreciar esta celebración hace 50 años,
el ambiente festivo, la fisonomía de la calle y las colgaduras y adornos que engalanaban
distintos puntos de la calle para darles color.
Desde este blog animo a los
actuales organizadores de la festividad de San Nicolás a continuar con la misma,
a incorporar nuevas actividades al programa festivo y a intentar implicar a los
vecinos de la calle para que la misma se sienta como algo propio de los
residentes de esta zona portugaluja.
Espero que esta entrada guste y
hasta la próxima.
8 comentarios:
muy buena entrada. gracias por las fotos y por la información. Que recuerdos.
Gracias por la entrada, añoro aquellas entrañables Fiestas de San Nicolás con mucho cariño. Lástima encontrarme ahora lejos de allí.
Me ha encantado!!!! Mis aitites vivían allí y tenían el bar Garbiñe!!!
Me acuerdo de tus padres, creo que tu aita se llamaba Fernando y tu madre era una mujer alta y morena.
Mis padres tenian relación con ellos.
Quizas sea en las fiestas a principios de los 70, cuando se popularizo las carreras cicloacuopedestre a relevos entre cuadrillas y regatas de botes de estampa
Sin olvidar los memorables conciertos de Murua, un genio en el escenario, una vez que cogía el micro teníamos concierto para rato, parece que le estoy viendo repitiendo hasta el infinito" la escalera donde está, donde está la escalera"... y los bises que el público le pedía y él no se negaba. Buena gente la del Muelle Viejo.
Aurelio.
Los del Muelle Viejo los mejores.
En la primera foto el chico que se ve en eun lateral es "Pepillo" sastre de "Nuevas Pañerías" y hoy en día propietario de Bitxiak.
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