viernes, 13 de mayo de 2011

LOS RECUERDOS DE PORTUGALETE DE LA ACTRIZ "JARRILLERA" ITZIAR LAZKANO


Después de terminar la serie dedicada a la etimología de Portugalete, hoy acerco al blog la entrevista realizada a la portugaluja Itziar Lazkano y que aparece en la edición de ayer del diario DEIA.

En ella Itziar deja constancia de sus recuerdos jarrilleros, sus vivencias y sus experiencias portugalujas, desde el lugar donde nació hasta su boda en la basílica, sus estudios en un centro de la villa o sus añoranzas a la misma cada vez que por motivos laborales se encuentra lejos de ella.

Esta entrada, como la anterior, ha desaparecido de forma misteriosa del blog, posiblemente debido a algún problema informático. Como la misma me parece de interés, vuelvo a insertarla apareciendo al final de estas líneas la página donde se encuentra para poder leerla en su formato original.

Espero que la misma guste y hasta la próxima.

http://www.deia.com/2011/05/12/especiales/elecciones-22m/por-poco-nazco-en-el-puente-colgante


"Por poco nazco en el Puente Colgante"

La actriz jarrillera Itziar Lazkano evoca un 'Portu' repleto de patrimonios emocionales como el bote.

Portugalete. Jarrillera de toda la vida. Una etiqueta que lleva a gala. Itziar Lazkano tiene postales de Portu grabadas en la memoria, y junto a ellas, siempre presente el olor del salitre. "Yo nací en Portu y toda mi adolescencia y juventud se desarrollaron allí. Luego, me fui a Bilbao y después de casarme regresé a Portugalete y viví otros once años. Así que me marché con treinta y tantos. Y es que ha sido el trabajo, el mío y el de mi marido, Felipe, el que me obligó a trasladarme", dice esta polifacética actriz y amatxu televisiva del Jonan de Baraka. "Ahora, cada vez que vuelvo, no lo noto muy cambiado porque la esencia permanece. Siguen los asientos con los arbolitos, los mismos bares, El Siglo, donde me comía yo unos huevos rellenos maravillosos...", se relame.

Con un entusiasmo envidiable, Itziar destaca que Portugalete sea uno de los pueblos que sigue conservando mejor su casco histórico, "porque hay algunos que crecen y se cargan la parte antigua". "¡Pero es que en Portu sigue hasta el kiosco de la plaza que tiene casi cien años!". "Soy una amante de las partes antiguas, porque las zonas nuevas no me resultan muy atractivas. Fíjate que ahora, en Bilbao, vivo en el casco viejo. Siempre me ha gustado estar en el cogollito de la ciudad, como si fuera la ampliación de mi casa o de mi salón. En Madrid he repetido el mismo esquema y vivo cerca de la Gran Vía, por la zona de Chueca y Malasaña", subraya.

Aunque haga un puñado de años que puso tierra de por medio, "yo me siento jarrillera a tope". "Hemos hecho tantas bajadas de San Roke, lo he pasado tan bien, me acuerdo de El Polvorilla, otro bar estupendo donde nos tomábamos los caracolillos, tengo tantos recuerdos maravillosos...". Vivencias incluso amorosas, ya que se echó novio en la localidad, el que hoy es su marido, y se casó en Santa María. También asocia Portu con el bote, otro de sus patrimonios emocionales. "Es que trabajé en Las Arenas y yo cruzaba mucho con el gasolino", revive.

La añoranza se apodera de Itziar: "El otro día, cuando regresé para esta entrevista, le dije a Felipe: Tenemos que venir más. Porque este pueblo representa nuestra juventud, nuestra cuadrilla y nuestros orígenes". "Me entró nostalgia porque, quieras que no, vuelves a ver las cosas de siempre y te produce un poco de morriña, pero me sentí encantada, de verdad". "Y el paseo de La Canilla, un sitio precioso, otro de mis lugares favoritos", precisa.

En pleno rodaje para La Sexta de la serie BuenAgente, Itziar acostumbra a estar tres o cuatro días en Madrid para grabar: "El viaje se me hace fácil, voy en el autobús porque conducir sola no me apetece nada. El tren también me gusta mucho, el problema es que hay poca flexibilidad de horarios, aunque cuando nos hagan la Y será una gozada ir y venir".

De momento, no se ha planteado afincarse en esa capital. "Tengo un hijo de 17 años que va a empezar ya la Universidad en Donostia, aunque es posible que Mario acabe estudiando en Madrid. Nunca he descartado la posibilidad de marcharme pero, de momento, el campamento base lo sigo teniendo aquí. Además prácticamente estoy fuera los mismos días que cuando trabajaba en Vaya semanita", apunta.

Habituada a memorizar papeles y guiones, asegura que un buen lugar para hacerlo sería "La Punta, al lado de El Abra. Hay unas escaleritas muy bonitas, unos bancos, es un lugar ideal para leer". "A mí, ese entorno me encanta, porque cuando era chavala iba a esa zona del embarcadero a tomar el sol". "Es que yo soy muy de agua -aclara-. Fíjate si soy de agua que casi nazco en medio de la ría. Vivíamos en Las Arenas, mi madre se puso muy mala de parto y yo empecé a nacer prácticamente en mitad de la ría, en el Puente Colgante. Lo cuento como anécdota y cuando interpreté el personaje de La Ría, en el musical Bilbao Bilbao, siempre explicaba los vínculos tan especiales que tengo con la ría porque casi nazco en mitad de su cauce, en el Puente Colgante, además luego me fui a vivir a Bilbao, a sus orillas". Es una historia azarosa: "Yo iba a nacer en casa, en Las Arenas, pero el parto se complicó y decidieron llevar a mi madre a una clínica que había en Portugalete, en El Ojillo. Por poco no llega".

Y otra vez echa la vista atrás y se remonta a su infancia en Las Arenas y en Sestao y a su adolescencia y juventud en Portu, estudiando en las Javerianas. "En Portugalete tengo mucha familia, varios primos pero mi madre vive en Sestao y algunos familiares residen en Las Arenas". "Las amistades de aquí no las perdido nunca pero el trabajo va cambiando y el día a día te impide seguir manteniendo las relaciones de entonces. Pero si me tropiezo con amigos de Portu, los encuentros son de lo más entrañable", destaca.

Los municipios se dan la vuelta como un calcetín pero Itziar no ha visto ninguna nueva obra que le haya chirriado. "Lo que menos me gusta es ese centro comercial enorme que han hecho, pero la verdad es que ni he estado". "El otro día, me bajé del metro, fui desde Carlos VII hasta el Casco Viejo y lo encontré todo muy parecido. Es más, vi reformas que conservan bastante bien la esencia, como la antigua estación de tren", dice, prometiéndose volver muy pronto.