viernes, 20 de febrero de 2015

LAS ESCUELAS DE MAESTRO ZUBELDIA DE PORTUGALETE EN 1927



En el número de 6 de junio de 1927 el periódico “El magisterio Español” publicaba una semblanza del recién inaugurado edificio que alberga hasta la actualidad el colegio público Maestro Zubeldia.

Según la crónica dedicada a esta edificación, el mismo se construye en las faldas del monte San Roque donde va el ensanche de la villa en esas fechas formando parte de la calle que lleva el mismo nombre que el colegio.

El autor del artículo indica como desde la zona norte del mismo se puede apreciar el puerto exterior, desde la zona sur la cumbre del monte de San Roque, observándose por el este y el oeste “el horizonte dilatado”.

El edificio contaba a su alrededor con un magnifico campo utilizado durante los recreos, contando con un cobertizo donde se realizaban los ejercicios de gimnasia.

En la planta baja se encontraban cuatro clases destinadas a los párvulos así como la sala de profesores, enfermería, lavabos, etc. La primera planta contaba con seis clases para niñas, museo, sala de trabajos manuales, etc., estando destinada la segunda planta a las clases de los chicos.

La construcción ocupa un área de 44 X 18 metros, siendo las clases de 9,30 X 7,20 metros.

El edificio, como en la actualidad, estaba cerrado con una “airosa” verja de hierro.

Junto al resumen realizado sobre la citada publicación, inserto la imagen del edificio tomada en esta segunda década del pasado siglo XX.

Quiero hacer una especial mención en la descripción que hace del lugar el autor del citado artículo, una descripción que difiere en un 100% de lo que es la villa en la actualidad, una población donde la especulación urbanística ha dado al traste con esa villa llena de campos, viñas y árboles de todo tipo. 
Algo realizado de manera reiterada durante años y años y que parece que según diversos planes futuros que tienen como objetivo distintas zonas de nuestra localidad, va a continuar.

Esperemos que a alguna persona con dos dedos de frente y que tenga en un futuro “mando en plaza” se cuestione que en una localidad que no llega a los 3 kilómetros cuadrados no se puede continuar construyendo edificios eliminando las pocas zonas verdes que todavía existen en la actualidad.

Espero que la entrada guste y hasta la próxima.

2 comentarios:

Martin U. Landa dijo...

Extraño que, tiempo después ésta entrada no tenga comentarios de ninguno de los antiguos alumnos/as. Cierto es que en los años cincuenta/sesenta, el ambiente escolar no era atractivo y causó muchas renuncias a posteriores estudios. Entrar a clase saludando a la bandera del inicio del pasillo y cantando el "Cara al sol" no era agradable para muchos. Tener a Don Eufronio, sí, ese era el nombre del maestro de segundo y director en torno el año 60, no es una experiencia para contarla.
Tener a los compañeros que conocí en su clase, si, sin duda. Lara; Izquierdo, Calero, Amo, Ceballos, de la Presa, Bustin, Corcho, Jimenez Herráez... son algunos de sus apellidos.
Pido perdón por no poner alguno más y desde aquí, lejos, en otro país, les rindo un homenaje.
Para los maestros, no tengo mucho que decir. Apenas han ocupado mis recuerdos.
Y no quiero olvidar a Petra y su dedicación para con los niños.

Martin U. Landa dijo...

Es posible que la frase "Para los maestros, no tengo mucho que decir. Apenas han ocupado mis recuerdos." no sea bien entendida.
Me refiero, sólamente, a los tres que me dieron clase lectiva en Zubeldia. Ni la más mínima anécdota vivida con ellos puedo relatar de ese tiempo.
Hice muchas "piras", si. La clase no fué un lugar en el que deseaba estar.
No ocurrió lo mismo en los dos años, 63 y 64, con Don Emilio Brull Valero en el R.Medina, quien consiguió que apreciara sus explicaciones y participara activamente en sus clases. Después, el colegio, la fp, la facultad,... no han conseguido reverdecer mis recuerdos de los años pasados en Zubeldia.