jueves, 27 de enero de 2011

WILHELM VON HUMBOLDT EN EL PORTUGALETE DE 1801


Continuando con las personas de entidad que a lo largo de su vida han pasado por la localidad de Portugalete plasmando sus vivencias en trabajos escritos, en esta ocasión traigo al blog las vicisitudes de una persona de amplia cultura en el mundo de su tiempo, me refiero a Friedrich Wilhelm von Humboldt, tambien conocido como Guillermo von Humboldt, importante intelectual aleman de su tiempo y fundador de la universidad de Berlín, institución que hoy en día lleva su nombre.

Humboldt viaja alrededor de buena parte de los continentes conocidos en esa época, recalando en uno de sus viajes hasta nuestras tierras, conservándose sus pensamientos y vicisitudes dentro de una de sus obras.


El viaje al País Vasco lo realiza en la primavera de 1801 visitando la costa desde Portugalete hasta Ondarroa. Comenta como “el Ibaizabal desemboca junto a Santursa, más allá de Portugalete, en el mar, que forma allí un abra ancha y pintoresca”.

Sobre nuestra localidad indica que: “Portugalete es un sitio pequeño, bastante mal edificado. Se mantiene principalmente de conducir adentro y afuera los buques que llegan y salen. El práctico, que primero viene en ayuda de un buque en peligro, obtiene doble premio. Por esto se apresuran a menudo demasiado al través de la barra y perecen allí con frecuencia”.



En otra de las partes de su relato indica cómo se encuentra en Portugalete y pasa hasta el otro lado del Ibaizabal una de las tardes con la intención de dirigirse a Plencia.


Este significativo estudioso forma parte de esa extensa lista de importantes hombres de ciencia que en algún momento de su vida visitaron o se establecieron en Portugalete, paseando por sus calles, comiendo en sus tabernas o durmiendo en sus posadas. Gracias a ellos podemos tener constancia, desde un punto de vista personal y humano, como era la villa que ellos tuvieron la oportunidad de conocer, acercándonos detalles que no conocíamos, pudiéndonos hacer una composición de cómo era ese Portugalete en esas fechas.



En sucesivas entradas continuaré acercando estos testimonios, algunos pueden ser conocidos y otros no, pero creo que todos ellos pueden enriquecer la extensa bibliografía existente sobre este tema.

Espero que la entrada guste y hasta la próxima.