viernes, 28 de enero de 2011

JOAN MAÑE Y FLAQUER Y EL PORTUGALETE DEL ÚLTIMO CUARTO DEL SIGLO XIX


Son de agradecer los comentarios que se realizan en el blog en el que animan y valoran el trabajo que se realiza, a todos ellos desde aquí muchas gracias. Me gustaría agradecer estas muestras de cariño y apoyo de manera personal pero como esto no es muy posible en la mayoría de los casos sirvan estas líneas para agradecer a todos ellos las muestras de simpatía y afecto que se hacen desde distintos puntos geográficos desde el que se visita el blog.

En esta ocasión quiero dedicar la entrada a Martín Uriarte, portugalujo residente en Tarragona y que es uno de los continuos visitantes de este blog, le dedico las reflexiones realizadas por el periodista de Torredembarra Joan Mañe y Flaquer sobre el Portugalete que él conoció siglos atrás. Por cierto un saludo desde Portugalete a los familiares que todavía conservo en esta región catalana, un cordial saludo a Montse y Manel y a toda la familia.

Mañe y Flaquer viaja la primera vez hasta Portugalete en 1865, volviendo a visitar nuestra localidad en 1876. En 1880 Mañe publica en Barcelona en varios tomos todas sus reflexiones y vivencias durante su viaje por el País Vasco.



Las narraciones sobre Portugalete son numerosas, habla de la villa cuando trata de las sardineras de Santurce y su recorrido con los cestos sobre la cabeza hasta la villa jarrillera, y una vez en ella y tras pasar en el bote hasta la margen derecha, como comienza la carrera para vender sus productos llegando hasta Bilbao.

Hace referencias a la barra y la búsqueda de refugio de los barcos en Portugalete o como ve a nuestra localidad desde la margen derecha: “con una población escalonada, el animado movimiento del Muelle Nuevo, frente al cual cruzan de continuo gran número de buques de todas clases y tamaños, arbolando todos los pabellones”.

Continua describiendo a Portugalete como: “se compone de cinco calles, llamadas de Santa María, del Medio, de Coscojales, de Barrena, con una callejuela que la atraviesa, y la calle del Muelle, que es muy espaciosa y tiene grandiosos edificios y muy buenas fondas, desde las que se goza de una preciosa vista hacia el mar, hacia Las Arenas, hacia el puerto, hacia Algorta y el curso de la ría. Las calles son empinadas, pero en general aseadas y con buenos edificios".

"La casa consistorial que se haya en el extremo del muelle es bastante buena y en posición muy ventajosa.”



Cuando concreta sobre la famosa barra indica:“la barra de Portugalete es muy célebre y los marineros la recuerdan siempre con tristeza. Como es de arena cambia su lecho con bastante facilidad a impulso de las inquietas olas del océano. Son muchos los buques que en ellas han naufragado y serian en más número si no existiera el llamado Piloto Mayor que la examina constantemente, y observa su dirección y rompimiento u los pies que tiene la pleamar.”

En la última parte indica: “la villa de Portugalete ha sufrido daños de consideración durante las guerras civiles, pues los bandos contendientes han puesto mucho empeño en apoderarse de ella y conservarla. De aquí luchas casi diarias, ataques continuos, que han causado perjuicios considerables a los propietarios y a los habitantes de esta pintoresca y laboriosa villa marítima."


Resulta interesante el apartado que realiza sobre las funciones del Piloto Mayor de la Barra, como desarrollaba su trabajo dependiendo de las condiciones atmosféricas o del estado de la famosa barra de arena o la descripción de la iglesia Santa María o la célebre en aquel tiempo ermita del Cristo.

Espero que la entrada guste y hasta la próxima.