domingo, 28 de noviembre de 2010

LA SAGA PORTUGALUJA DE LA FAMILIA UBAO EN PORTUGALETE Y MADRID

Uno de los hermanos Ubao en 1912 en primer plano

Hay acontecimientos dentro de un país que sirven de tertulia y de debate general. Sucesos protagonizados por ciudadanos anónimos que tras ser recogidos en la prensa del momento, sirven para que el público en general opine y se decante tomando como suyos postulados, interpretaciones y hasta la filosofía de las noticias, departiendo sobre estas y desgranando hasta la más mínima coma en cualquier foro.

Muchos de estos acontecimientos sirven para reabrir fobias que enconan sentimientos, profundizando en brechas ideológicas que se encuentran ocultas en hondos y recónditos espacios de nuestro pensamiento, pero con solo una pequeña estimulación afloran con una inusitada violencia, verbal o física en el peor de los casos.


El escultor Ubao, primero por la izquierda en una exposición en Madrid

Uno de estos acontecimientos que tuvo como involuntaria protagonista a la portugaluja María Adelaida Ventura Francisca Ubao Ycaza, nacida en la villa jarrillera el 4 de octubre de 1876. Adelaida, nombre con el que es conocida en vida, será la única hija del matrimonio formado por el rico empresario José Ubao Goiri y de la portugaluja Adelaida Josefa Ycaza Landabaso nacida en la N. Villa en el seno de una prolífica familia de al menos 10 hermanos, el 16 de octubre de 1838.


El algorteño José Ubao y la portugaluja Adelaida Ycaza contraen matrimonio en la Basílica de Santa María de Portugalete el 23 de noviembre de 1863, de esta unión vendrán al mundo seis hijos. El primero de los mismo, una mujer, nace de forma prematura el 9 de febrero de 1865 falleciendo al poco de su alumbramiento. Tras esta, y por orden cronológico formaran parte de la familia José Ricardo Leocadio (Portugalete 09-02-1967), Luís Eduardo Pedro (Portugalete 13-10-1869), Manuel María Antonio (Portugalete 24-05-1871), Enrique que nace en Madrid en 1874 y finalmente la fémina y una de las protagonistas de este relato, María Adelaida Ventura Francisca nacida como todos sus hermanos en la villa jarrillera el 4 de octubre de 1876.

Ubao, segundo por la Izquierda

El padre logra acumular una gran fortuna gracias a los negocios, principalmente a los navieros lo que hace que la familia resida en Madrid con mucha frecuencia.

El padre de la familia fallece en la capital del reino, concretamente el 19 de diciembre de 1886 manejando la madre las riendas familiares y económicas.

Los hombres de la familia se van formando con el tiempo para hacerse cargo de los negocios familiares, mientras tanto la más pequeña de la familia es educada como una señorita propia de su época y de su condición social. Reparte su tiempo entre las relaciones sociales familiares y las actividades religiosas vinculadas con una familia muy religiosa como era esta.



Los hijos varones del matrimonio Ubao Ycaza, con el tiempo gozan de una gran posición social y económica. Se les encuentra entre lo más granado de la exclusiva sociedad vasca y madrileña, con residencia casi permanente en la capital del reino, miembros de sociedades de todo tipo entre ellas la exclusiva Real Sporting Club, siendo recibidos con mucha frecuencia por Alfonso XIII.

José, el mayor de la saga se ve involucrado de manera fortuita en las circunstancias posteriores al intento de magnicidio protagonizado por el anarquista Mateo Morral durante las celebraciones por la boda de Alfonso XIII y Victoria Eugenia de Battenberg. La bomba contra la pareja real es lanzada desde el 4º piso de la calle mayor número 88, en las inmediaciones del


domicilio de los Ubao en el número 91 de la misma calle en la capital madrileña. Varios miembros de la saga Ubao se encuentran en los balcones de su domicilio al paso de la comitiva en el momento de estallar el artefacto logrando José Ubao tomar una instantánea del instante preciso de la explosión, imagen que es recogida por La Ilustración Española y Americana del momento.

Los hermanos Ubao bajan hasta la calle subiendo hasta su domicilio a tres de los heridos, concretamente al corneta José María Zapata, al cabo Bonifacio Peral Guzmán y al Sargento Luís Saavedra Pérez, todos del regimiento Wad-Ras que acompañaba a la comitiva durante la ceremonia.




Los heridos permanecieron en el domicilio de los portugalujos hasta que los mismos sanan de sus heridas, otorgándoles como recompensa por el altruismo de este gesto la Cruz al Mérito Militar con distintivo blanco. Tiempo después se les otorgo así mismo una placa conmemorativa del suceso, momento que recoge una de las imágenes que en esta entrada se insertan. Ubao es el cuarto por la izquierda.

Eduardo Ubao fue secretario de la Federación Española de Clubs Náuticos en 1928, siendo desde la fundación del Real Sporting Club uno de los miembros más activos, ostentando la secretaría de esta organización durante muchos años. Cultivó la amistad con el rey Alfonso XIII encontrándose en la prensa del momento gran número de referencias a los paseos con el monarca por la villa portugaluja en los frecuentes veraneos del mismo en nuestra localidad así como de las audiencias reales que se concedieron a lo largo de su vida.


Ubao, cuarto por la izquierda

Otro de los hermanos, Enrique, fue también un miembro destacado del Real Sporting Club, participando año tras año en gran número de regatas de balandros en el Abra y la costa Cantábrica, miembro del ateneo y del casino madrileño, fue en vida un reconocido escultor relacionándose con prestigiosos artistas del momento. En esta entrada se le puede observar en un retrato realizado por Eduardo Urquiola y publicado en la prensa de la época.

Pero esta saga familiar se hace nacionalmente famosa por un suceso que tiene como protagonista a la más pequeña de la familia.


El 12 de marzo del año 1900 la más pequeña de la familia Ubao, se fuga del domicilio materno de Madrid ingresando en el cercano convento de las Esclavas situado en la calle Paseo del Obelisco. La joven con algo más de 23 años y en contra de la voluntad de la madre, ingresa en esta orden religiosa como novicia, a criterio de la familia, la joven portugaluja es convencida por un sacerdote jesuita de nombre Padre Cermeño, oficiante de ejercicios espirituales a los que acude Adelaida y que según la familia, convence con malas artes para que la misma ingrese en la citada orden religiosa.


Al no tener la mayoría de edad legal en esas fechas (25 años) y teniendo la clara sospecha de que las intenciones del Padre Cermeño no eran otras que exigir en un futuro la rica dote de la heredera para incrementar el patrimonio del convento donde pretendía profesar, la familia decide denunciar ante los tribunales la fuga de la misma y su ingreso en el convento.

La noticia es recogida por los medios escritos del momento produciéndose un fuerte debate público entre los que apoyan a los estamentos eclesiásticos y los anticlericales. El debate se agudiza aun más cuando las partes en litigio contratan a sus diferentes abogados para la defensa de sus intereses ante el juzgado pertinente.



La iglesia contrata al conservador Maura, ex congresista, ex vicepresidente de las cortes, ex ministro, defendiendo a la católica familia Ubao el ex presidente de la primera república y conocido anti clerical D. Nicolás Salmerón.

La prensa airea todo lo relacionado con el juicio, que si la joven ha ingresado de manera voluntaria por un desengaño amoroso, argumentan los religiosos mientras la familia insiste que el único fin del Padre Cermeño es la cuantiosa herencia de la joven.

Tras discusiones, presentación de pruebas, visitas a la reclusión voluntaria de Adelaida en el convento y otra serie de vicisitudes, el juez encargado del caso resuelve que la joven Adelaida regrese al domicilio materno. El 24 de febrero de 1901 el juez se persona en el convento haciéndose cargo de la joven entregándola a la familia. Los Ubao obtienen la victoria en el litigio agrandándose aún más el prestigio del notable letrado Salmerón.



La prensa, como en la actualidad, llenan sus páginas de falsedades e inexactitudes, comentarios que tienen que desmentir de manera pública varios de los hermanos Ubao. Eduardo de Ubao manda varias cartas a la prensa desmintiendo afirmaciones rotundas que se plasman en los diarios según la línea editorial de los mismos.


Adelaida pasa una temporada junto a todos los Ubaos, viajan juntos y recuperan el tiempo de ausencia. A los pocos meses de estar todos juntos la matriarca de la familia, la portugaluja Adelaida Ycaza Landabaso fallece en Madrid el 14 de diciembre de 1901 tras regresar de un largo viaje por Italia a la que la habían acompañado su hija Adelaida y los hermanos de esta José, Eduardo, Manuel y Enrique. El cadáver de la misma es trasladado tras los funerales en la capital del reino, hasta el cementerio de la Noble Villa de Portugalete donde descansara en el panteón familiar.


Tiempo después Adelaida ingresará como novicia en el convento de Las Esclavas de Azpeitia.

La joven Adelaida no pasará mucho tiempo en esta orden religiosa ya que fallece al poco tiempo a la edad de 29 años (28 de junio de 1906), al parecer por un grave proceso gripal.



Tal repercusión tiene este pleito en los medios de comunicación, que el mismo sirve de inspiración a D. Benito Pérez Galdós para realizar “Electra” una obra anticlerical estrenada a principios de 1901 en el Teatro Español de Madrid. Si bien el espíritu del guión tenia ciertos parecidos con la vida de la portugaluja, la protagonista es de una edad considerablemente menor que Adelaida, profundizando en el sentimiento antirreligioso del momento.


Posiblemente sea el hecho más publicitado de principios de siglo XX y posteriores que tiene a una portugaluja como protagonista.

Espero que estos datos biográficos de esta saga portugaluja gusten y hasta la próxima.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy bueno el artículo sobre esta familia, te felicito.

Txomin

Anónimo dijo...

Completo y trabajado.

Anónimo dijo...

De lo mejor que he visto en mucho tiempo,muy intresante,ameno y con problemas que parecen actuales;Para cuanto da la historia de nuestro Pueblo con investigacion como la tuya.

Javier GªBorreguero y Ondiz dijo...

¡Enhorabuena! Es un extraordinario trabajo, hecho por un extaordinario investigador. Que , por favor, no se te pasen las ganas y fuerzas, de emprender trabajos de este tipo. En nombre de los que te siguen, y de los que aún no te siguen porque simplemente no te conocen, y de todos aquellos portugalujos que te conocerán en un futuro, te doy las gracias por mantener este blogger.

Un portugalujo dijo...

Me gusta el artículo.
Creo que Javier GªBorreguero y Ondiz se nos ha adelantado a los demás al agradeceros que continueís con este formidable blog. Gracias también.

Anónimo dijo...

Interesante artículo sobre José de Ubao y Goiri pariente del fundador del partido nacionalista vasco Sabino de Arana y Goiri.